viernes, 20 de mayo de 2016


La Gran Sombra


   Jugando a la Ouija de mi pensamiento, te llamo en medio de mis lamentos.
   Y te pido que me hables, con una plegaria cargada de incienso.
   La confusión de este mundo me ahoga, la soledad a mí oído susurra y tú, sombra de mis delirios, aúllas en los bordes mi tabla.
   Ven, Gran Bestia, sálvame del suicidio.
   Yo soy el Guardián de tu alma y el vengador de tus sollozos: dame la orden, artista, y en tu nombre, mataré.
   Tengo tanto miedo…
   Tengo las garras afiladas y los colmillos sedientos: dime a quién y lo haré.
   Ven a mí, Gran Bestia y hazme sentir tu poder. Dame la fuerza que necesito para luchar, déjame descansar sobre tu pesada piel.
   Súbete a mi lomo y escapemos: te llevaré al más hermoso de los infiernos y calentarás tu odio en mi fuego, pulirás tus rencores y los teñirás de acero. Conmigo jamás perderás, lo prometo.
   Tan cansada, tan sola…
   No volverás a agachar la cabeza, lo juro…
   ¿Daría mi alma a una venganza?
   ¿Daría mi corazón a un lobo?
   Sólo un poco más, y seremos uno… 
   Mueve esa copa por mí, compañero, y reconforta mi horrible pensamiento. No me dejes caer en la tentación de mi sentimiento funesto. Aléjame de la maldad de este corazón corrupto, enséñame algo nuevo.
   Te enseñaré algo que no conoces: te mostraré la dignidad y el sabor de la sangre. Cazarás a tus propios enemigos y los devorarás. Serás libre y temido, un dios salvaje. Conmigo, tendrás eso y mucho más. Libérame, y seré tu sirviente más leal.
  Hay una bestia en mi interior, que desea morder. Una Gran Sombra que causa temor y me hace escocer. Mueve la copa de mi tablero, lobo, haz erizar mi piel.
   Soy la bestia de tus delirios, la que aúlla sobre tu oído y te hace tiritar. Soy el guardián de tu lágrima y el que, la vez, te hace llorar. Soy La Gran Sombra, la que te acompaña por la noche y en el día espera a que la vuelvas a llamar. Quizá no me quieras, escritora, pero siempre estaré ahí, en esa pequeña porción de tu alma, esperando que tu muro se rompa para poder escapar.
  Y cuando eso suceda.
  Los temibles nos temerán.
  Y cuando esta copa se quiebre…
  Un Infierno se desatará.
  Y entonces, sólo entonces…
  Ellos me verán y será su final.  
   Y todo será mi culpa.
   No habrá vuelta atrás.
  ¿Qué he hecho? ¿Cuánto más podré aguantar? Soy la culpable de mi vida y de este monstruo que cultivó mi actuar.
  Átame todo el tiempo que quieras, mantenme escondido cuanto puedas. Pero algún día, esta cadena se romperá, y entonces…  ¡ja! Te daré de qué hablar: haré lo que jamás te atreviste y limpiaré nuestro nombre. Nos devolveré la dignidad.
   No…
   Soy tu fenrir personal.

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